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A menos que os arrepintáis, todos pereceréis igualmente

  A menos que os arrepint á is, todos perecer é is igualmente   (Lucas 13: 1-5) YEN este mismo tiempo estaban allí unos que le contaban acerca de los Galileos, cuya sangre Pilato había mezclado con sus sacrificios.   Y respondiendo Jesús, les dijo:  ¿Pensáis que estos Galileos, porque han padecido tales cosas, hayan sido más pecadores que todos los Galileos?   No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis igualmente.O aquellos dieciocho, sobre los cuales cayó la torre en Siloé, y los mató, ¿pensáis que ellos fueron más deudores que todos los hombres que habitan en Jerusalem?   No, os digo; antes si no os arrepintiereis, todos pereceréis asimismo.   Hubo dos tipos de eventos de este tipo cuando Jes ú s estuvo en este mundo. Primero, un hombre llamado Pilato mat ó a un galileo y mezcl ó su sangre con un sacrificio. La gente le pregunt ó a Jes ú s sobre la maldad de Pilato y sobre los que hab í an muerto injustamente por Pilato...

Gente engañosa en la iglesia

(Romanos 16: 17-18) Y os ruego hermanos, que miréis los que causan disensiones y escándalos contra la doctrina que vosotros habéis aprendido; y apartaos de ellos.   Porque los tales no sirven al Señor nuestro Jesucristo, sino á sus vientres; y con suaves palabras y bendiciones engañan los corazones de los simples. La primera parte del ú ltimo cap í tulo de Romanos tiene un saludo que comienza con el tono c á lido y suave de Pablo a los cristianos en Roma. Sin embargo, en el vers í culo 17, Pablo exhorta a los cristianos de la Iglesia Romana con un tono fuerte y decidido a diferencia de antes: 『 se ñ ale los que causan divisiones y ofensas contrarias a la doctrina que han aprendido; y evitarlos. ” Si hay personas que tratan de dividir la comunidad creando disputas dentro de la comunidad de la santa fe, o haciendo cosas que obstaculizan a los hermanos y hermanas de la fe en su vida religiosa, mant é ngase alejado de esas personas. La exhortaci ó n de Pablo explica por qu é lo di...

no como yo quiero, sino como tú

  no como yo quiero, sino como tú    (Mateo 26: 36-46) Entonces llegó Jesús con ellos á la aldea que se llama Gethsemaní, y dice á sus discípulos:  Sentaos aquí, hasta que vaya allí y ore.   Y tomando á Pedro, y á los dos hijos de Zebedeo, comenzó á entristecerse y á angustiarse en gran manera.   Entonces Jesús les dice:  Mi alma está muy triste hasta la muerte; quedaos aquí, y velad conmigo.   Y yéndose un poco más adelante, se postró sobre su rostro, orando, y diciendo:  Padre mío, si es posible, pase de mí este vaso; empero no como yo quiero, sino como tú.   Y vino á sus discípulos, y los halló durmiendo, y dijo á Pedro:  ¿Así no habéis podido velar conmigo una hora?   Velad y orad, para que no entréis en tentación: el espíritu á la verdad está presto, mas la carne enferma.   Otra vez fué, segunda vez, y oró diciendo.  Padre mío, si no puede este vaso pasar de mí sin que yo lo beba, hágase tu voluntad.  ...